Sobre nosotros

De profesor de inglés a fundador de una marca de skates eléctricos

Me llamo Jianhui Duan, pero casi todo el mundo me conoce como Vic.

En 2017 yo no dirigía una empresa de skates eléctricos.
Era profesor de inglés en Shenzhen y llevaba una pequeña academia llamada Hollywood English. Enseñar era mi vida por entonces.

Una mañana de octubre, mientras daba clase a un alumno de secundaria, entró en el aula una pareja de unos cuarenta años. Querían aprender inglés.
Cuando les pregunté por qué, su respuesta me cambió la vida.

Me contaron que habían cofundado lo que más tarde sería una marca reconocida de skates eléctricos. Como no hablaban inglés, se quedaron limitados al montaje y la fabricación y, con el tiempo, los apartaron del negocio.
Ahora querían empezar de nuevo. Esta vez, con inglés.

Me fascinó. Hablamos durante mucho rato.

Unos días después vinieron a clase y trajeron algo: un skate eléctrico.

Aquella noche, al terminar las clases a las 9, me llevé la tabla a un parque cercano.
Fue la primera vez que me subía a un skate. Nadie me enseñó. Me subí, me tambaleé un par de veces y enseguida le pillé el truco.

Unos cientos de metros después, de vuelta, la tabla chocó con una rama.
Perdí el equilibrio, caí hacia delante y mi cara se deslizó por el suelo.

Me desollé la cara y las rodillas.

Curiosamente, no sentí dolor.

La emoción —la libertad, el viento, la velocidad— pudo con todo lo demás.
Volví a subirme a la tabla y estuve más de una hora montando.

Esa noche me convertí en rider.

Todavía recuerdo esa sensación con claridad: el viento pasando junto a mis oídos, la libertad, la alegría pura.
Desde entonces monté todos los días. Después de comer, en vez de echarme una siesta, iba al parque y montaba más de una hora. Poco a poco, el skate dejó de ser solo un hobby y pasó a ser mi transporte diario.

Al ver cuánto me había enamorado de montar, aquella pareja empezó a hablarme de crear una marca juntos.

Así nació Verreal.


Creado por un rider, no por un equipo de marketing

Verreal siempre ha sido una empresa pequeña, y estamos orgullosos de ello.

Antes de lanzar cualquier tabla nueva, la monto yo mismo durante cientos, a veces miles de kilómetros.
Si hay un problema, lo corregimos.
Si no está lista, no la lanzamos.

Nuestras cifras de autonomía son honestas.
Se basan en conducción real, no en condiciones ideales de laboratorio en las que todo tiene que ser perfecto para cumplir la ficha técnica.

En los componentes principales no hacemos concesiones:

  1. Motores de proveedores de referencia del sector
  2. Controladores conocidos por su estabilidad, fiabilidad y suavidad
  3. Baterías con celdas importadas de calidad o celdas nacionales de grado automoción

¿Por qué elegir componentes más caros?

Porque soy rider antes que nada.

La electrónica barata no solo reduce la vida útil: cambia por completo cómo se siente la tabla.
Y una vez que pruebas una conducción suave, estable y predecible, ya no hay vuelta atrás.


La tranquilidad importa más que las cifras máximas

Hoy el skate eléctrico es más competitivo que nunca.

Puede que las tablas Verreal no presuman de las especificaciones más agresivas sobre el papel.
Pero lo que prometemos es algo más importante:

Tranquilidad.

Una tabla en la que puedes confiar.
Una conducción contrastada, no experimental.
Un rendimiento que funciona en la vida real, no solo en los anuncios.

Creemos que un buen skate eléctrico no debería ser un lujo para unos pocos.
En chino lo llamamos «国民滑板»: tablas hechas para gente real, riders reales y uso diario real.

Esa convicción no ha cambiado nunca.


Nuestro compromiso

Seguiremos escuchando, mejorando y creando mejores tablas, paso a paso.
Y damos la bienvenida a los comentarios, ideas y sugerencias de todos los riders.

Porque Verreal no es solo una marca.
Es un viaje: lo empezó un profesor, lo marcó una caída y lo impulsan incontables kilómetros de carretera.

Llega más lejos. Monta con honestidad. Monta con tranquilidad.

— Vic, fundador de Verreal